sábado, 20 de mayo de 2017

IMPRESIONANTE SOCIEDAD MUSICAL

Teatro Colon, Concierto de Apertura del Abono Verde 2017. Actuacion de la Orquesta Estable del Teatro Colon, Director: Isaac Karabtchevsky. Solista: Sergio Tiempo (Piano). Programa: Serguei Rachmaninoff: Concierto para Piano y Orquesta N° 3 en Re menor, Op. 30. Gustav Mahler: Sinfonia N° 1 en Re mayor, "El Titan". Teatro Colon, 14 de Mayo de 2017.

NUESTRA OPINION: MUY BUENO.

  Ante una muy llamtivamente escualida platea (¿falta de renovacion?, ¿precios escalofriantes en comparacion a lo programado?, ¿desercion de los "futboleros" por la fecha de clasicos con Boca-River jugando a la misma hora?, ¿inclemencias meteorologicas?), este extraordinario concierto abrio el abono verde, con alegria para quienes asistimos y lamentando por quienes de alguna manera desertaron. Fue una demostracion rotunda de talento de ambos interprtes, quienes supieron complementarse para amalgamar junto a la Estable una version magistral del Tercero de Rachmaninoff, la que tuvo intensidad, "vuelo" por parte de todos los interpretes, con un ida y vuelta permanente y un SergioTiempo inspiradisimo, que dejo en el  teclado absolutamente todo lo que se le pudira pedir. La atmosfera romantica por la que la obra transita jamas decayo. La tecnica fue impecable y la resolucion de la obra otro tanto. Tamaña demostracion fue recibida con una rotunda ovacion, la que fue retribuida por el solista con tres generosos bises, los que fueron: un Chopin de sentida interpretacion, para luego de un silencio acometer con un Ginastera electrizante y tras el aplauso sostenido de la concurrencia, tener un recuerdo para su natal Venezuela y la dramatica situacion por la que atraviesa la Nacion Hermana, para a Ella dedicarle un "Joropo" tambien magistralmente interpretado. No dudo en afirmar que esta version esta a la altura de las mejores que Yo haya escuchado. La que Mark Seltzer hiciera con la Filarmonica en 1993, es, sin dudas, la que mas se le aproxima.

  La segunda parte tuvo al Director Brasileño interpretando una obra a su medida. El "Titan" Mahleriano fue vertido de la mejor forma, con todos los momentos, sutilezas y efectos que la partitura registra. Los contrastes dramaticos y descriptivos estuvieron alli presentes. Tal  vez algunos pequeños desacoples en lo que a entradas se refiere conspiraron para que la version fuese mucho mejor. Sea como fuere, es digno de destacar que las obras del gran creador Bohemio  ya no son patrimonio de un solo Director como ha venido sucediendo en los ultimos cincuenta años y las Orquestas Argentinas estan comenzando a conocer los enfoques de diferentes conductores sobre una misma obra. Bienvenido sea ello y tambien bienvenida la Estable a la faena de conciertos. Muchos de los musicos presentes en el escenario habian estado tambien la noche anterior acompañando a Stefano Bollani y a Diego Schissi en el Coliseo (cuya reseñan encontaran tambien en este blog), por lo que es aun mas satisfactorio el resulatrdo final.

Donato Decina


OUE HIZO  FESTEJAR A LA FILARMONICA A LO GRANDE

Orquesta Filarmonica de Buenos Aires, Director Invitado: Eiji Oue. Solista: Claudio Barile (Flauta). Programa: Leonard Bernstein (Arreglo de Charles Harmon): "Candide" Suite. Krysztof Penderecki: Concierto para Flauta y Orquesta. Johannes Brahms: Sinfonia N° 1 en Do Menor, Op. 68. Teatro Colon, 18 de Mayo de 2017.

 NUESTRA OPINION: EXCELENTE.

  A setenta y dos horas de haber recibido de parte de la Asociacion de Criticos Musicales de la Republica Argentina, el galardon como Mejor Orquesta Sinfonica correspondiente al bienio 2015-2016, la Filarmonica celebro el acontecimiento a lo grande conducida por el Japones Eiji Oue, Director internacionalmente reconocido en circuitos musicales de primer y segundo orden mundial. Formado en su pais natal pero forjado por la sabia mano de su compatriota Seiji Ozawa y "adoptado"(como el mismo señala en su curriculum) por el inolvidable "Lenny" Bernstein (Tambien mentor de Ozawa en Estados Unidos), quienes desde alli marcaron la impronta definitiva en la particular personalidad de este musico, que es talentoso, dueño de una extorvertida forma de dirigir (Lenny tambien la tenia), que va a fondo en cada version, le da cuerpo, estilo, resaltando los pasajes mas importantes y destacando cada frase como una obra en si misma.

  La noche abrio con una Suite de "Candide" del increible Neoyorquino en arreglo de Charles Harmon, trabajo que Oue esreno al frente de la Sinfonica de Minnesota en 1999. Prescinde de la  celeberrima "Obertura" acaso por ser esta el fragmento por el cual este trabajo es mas conocido, pero rescata pasajes muy valiosos como el "Paris Waltz", la "Ballad of Eldorado" y un increible "Tango de la Vieja Dama". Especial mencion merece el que en este ultimo momento un sexteto de cuerdas actua en forma solista, por lo que Oue abandono el podio para que justamente el sexteto haga lo suyo. Decididamente fue un trabajo imponente del primer al ultimo compas. Extrajo toda la riqueza timbrica, tuvo intensidad, lirismo, "Swing", para meterse a la concurrencia en el bolsillo, la que aplaudio como hace mucho no lo hace en las  obras de apertura.

  Claudio Barile fue el Solista-Socio perfecto para el Concierto para Flauta y Orquesta de Krysztof Penderecki. Ya sea por la tambien extrovertida personalidad de Barile, lo cierto es que se entendieron desde un principio. Oue muy consustanciado en el trabajo, ya con mayor aplomo y seriedad y un Barile de tecnica formidable y toque superlativo. Los solistas de la Orquesta (Clarinete, Violonchelo y la Concertino Seibert) tambien aportaron su parte y entre todos condujeron a una version imponente. Barile aporto mas y con Oue como espectador privilegiado sentado al borde del podio, entrego una Sarabanda de Johann Sebastian Bach, como exquisito "Souvenir".

  El final tuvo a una Filarmonica a pleno con la mejor version que se le haya escuchado en los ultimos tiempos a una agrupacion Argentina de la Primera de Brahms. Oue le dio todo: Caracter, Intensidad Dramatica, lirismo en el segundo movimiento con el "plus" que Haydee Seibert brindo en una de sus especialidades, como es el "solo" del violin que lleva ese momento. El cuarto movimiento tuvo una energia arrolladora y en el todo pudieron apreciarse detalles pocas veces escuchados. Largas ovaciones premiaron la labor. Merecidas con total justicia por una agrupacion que demostro por que es la N° 1 de Argentina y para un Director que por algo ocupa un lugar destacado a nivel mundial.
Donato Decina



VIEU Y LA ORQUESTA POR SOBRE TODO

Orquesta Filarmonica de Buenos Aires: Director: Carlos Vieu. Solista: Jean Louis Steuerman (Piano). Programa: Pompeyo Camps: "Viñetas Porteñas", Robert Schumann: Concierto para Piano y Orquesta en La menor, Op. 54. , Ludwig Van Beethoven: Sinfonia N°6 en Fa Mayor, Op. 68 "Pastoral". Teatro Colon, 11 de Mayo de 2017.

NUESTRA OPINION: BUENO.

  Fui al Colon con una cierta expectativa,dada la muy buena impresion que Jean Louis Steuerman me brindo en ocasion de su primera visita cuando dirigido por Diemecke nos brindo una interesante version del Concierto N°1 de Rachmaninoff con un entendimiento total con el Conductor Mexicano. Si tenemos en cuenta que en esta ocasion la obra elegida fue un verdadero "Pezzo Grosso" como el Concierto de Schumann, la inquietud fue en aumento. Desgraciadamente las expectativas previas quedaron desvanecidas de manera muy rapida. La version disto de ser la ideal y me encontre con una lectura muy plana y muy anodina a la que ni el muy buen acompañamiento que Carlos Vieu y los Filarmonicos le brindaron pudo compensar. Al menos en algo remedo el Bis al que accedio ante la insistencia de parte de un sector del publico y fue otro Schumann de mejor cosecha, el intermedio N° 4 del "Carnaval de Viena".

  Previamente Vieu y la Filarmonica rompieron el fuego con una inolvidable version de "Viñetas Porteñas" de Pompeyo Camps, gran Compositor y Critico del que se cumplen veinte años de su desaparicion fisica. Memorables han sido sus columnas de critica tanto en "La Opinion" como luego en "Clarin", medio este ultimo en el que compartio espacio con Napoleon Cabrera y Roque de Pedro, para luego en sus ultimos tiempos de vida hacerlo junto a Federico Monjeau. "Viñetas Poteñas" es una obra de 1958. Tiene la misma clase y calidad que otros trabajos suyos como "Greenwich 58" o "Ragtimes Suite" y es una perfecta descripcion del Buenos Aires de la primera mitad del pasado siglo. Vieu extrajo de manera exquisita todas las citas, sutilezas y descripciones que la partitura tiene y la Orquesta respondio de manera formidable. Respuesta que se hizo extensiva a la version de la "Pastoral" Beethoveniana que cerro el concierto. Con casi todos los musicos que dias antes lo habian acompañado en la integral de sinfonias en la Ciudad Cultural Konex (de la que dieramos cuenta junto a Monica Rossi en este blog) mas otros que completaron el organico para una version "actual", se escucho una exposicion mas completa, vital y en estilo que gano el favor de la concurrencia que premio con un fervoroso aplauso la labor.


Donato Decina


DOCE AÑOS DESPUES

Orquesta Sinfonica Nacional: Direccion: Dario Dominguez Xodo. Solista: Tomas Alegre (Piano). Programa: Manuel Juarez:  "Elegia". Piotr Illich Tchaikovsky: Concierto para Piano y Orquesta en Si bemol menor, Op. 23. Sinfonia N° 6 en Fa menor, Op. 74 "Patetica". Teatro Colon: 12 de Mayo de 2017.

NUESTRA OPINION: MUY BUENO.

  Doce años debieron pasar para que la Sinfonica Nacional retorne al escenario del Colon.  La Incomprensible tirantez Nacion-Ciudad (que se puede hacer extensible a Provincias-Municipalidades en algunos ambitos en donde los respectivos poderes ejecutivos son ejercidos por partidos de diferentes signos politicos) una vez mas ha hecho de las suyas. Tres Presidentes y cuatro Jefes de Gobierno para que por fin ( y como parte de un intercambio que incluyo las visitas de la Estable y la Filarmonica a la "Ballena Azul" y de la Sinfonica a la "Usina del Arte") la Nacional volviera a pisar el Colon para una velada que tambien tuvo su cuota de accidente. La Programacion preveia la interpretacion de la cantata "Alexander Nevsky" de Serguei Prokofieff,con la participacion del Coro Polifonico Nacional, en la que haria su presentacion como titular del conjunto Ariel Alonso, quien dejo su residencia en Paris para hacerse cargo de este organismo por eleccion de sus integrantes con el aval del Ministro de Cultura Pablo Avelluto. Una vez mas el problema de la deuda con las editoriales musicales hizo que al momento de hallarse una solucion y que se recibiese el material musical faltasen 4 dias para el Concierto. En estas condiciones, Javier Logioia Orbe, quien debia conducir la velada, considero que no estaban dadas las garantias minimas necesarias para un trabajo de calidad y resigno la presentacion. Dario Dominguez Xodo se hizo cargo  del Concierto, pero ya no estaba Nevsky en los atriles y se lo reemplazo por la "Patetica" de Tchaickovsky (¿alguna alusion a lo vivido?). No parecio una eleccion adecuada. Esperar doce años para hacerlo con una obra de demasiada carga tragica en el final (cuando lo mas aconsejable hubiese sido si de Tchaickovsky se trata o una cuarta o mejor la Quinta que encajaria a la perfeccion) no era lo mas indicado.

  La velada comenzo con una magnifica version de la "Elegia" de Manuel "Manolo" Juarez, el conocido interprete popular de Folcklore y Jazz quien cuenta con una muy solida formacion musical, iniciada de la mano de Honorio Siccardi en Cordoba.  Obra de  muy intrincada escritura, tiene interesantes dificultades para la Orquesta que Dominguez Xodo y la Nacional afrontaron en magnifica forma y redondear una de las mejores versiones que Yo haya escuchado de este trabajo.

  Luego fue el tiempo de Tomas Alegre y el N° 1 de Tchaicovsky, objeto de una version electrizante ya sea porque electrizante es la forma con la que el pianista afronto su participacion, respirando musica por todos los poros y aompañado con mucho cuidado por Dominguez Xodo que contuvo a la masa Orquestal de tods las formas posibles, lo que permitio percibir detalles pocas vces escuchados, sentir al piano en plenitud y que en ningun momento el conjunto arrollara al solista y el sonido del instrumento se haga imperceptible. La faena de Alegre fue imponente y la gente estallo en una cerrada ovacion que motivo que el joven interprete se prodigara con dos devoluciones exquisitas: Un Chopin de una interesante lectura y un Rachmaninoff tocado con todo el sentimiento
  La "Patetica" fue versionada en muy buena forma, con toda la carga dramatica que la partitura tiene, con todos los detalles de color que los dos movimientos centrales poseen, con la inteligencia de Dominguez Xodo para enlazar de un tiron los dos tiempos finales y evitar el desborde euforico del publico que precede a la interpretacion del Tercer movimiento y hacerlo de esta manera descender a la tragica profundidad de la despedida la que fue expresada de manera conmovedora. Es evidente que los años de preparador de la Filarmonica le han brindado a Dominguez Xodo una experiencia riquisima, la que aqui quedo puesta de manifiesto y es la que permitio salvar la velada.


  La Nacional debe volver al Colon. Deberia pensarse en cuatro o cinco fechas al año, con correlato para que las Orquestas del Colon lo hagan en igual numero de veces en la "Ballena Azul". Hoy hay administraciones de igual signo politico en Nacion y Ciudad de Buenos Aires. Es momento de instituirlo y que sea politica de estado. Nos enriquecera a todos.
                                                                                                           Donato Decina



UN MUSICO GENIAL

"Nuova Harmonia": "Stefano Bollani Sinfonico". Actuacion de Stefano Bollani (Piano), junto a Diego Schissi (Piano) y a la Asociacion de Profesores de la Orquesta Estable del Teatro Colon, Director: Carlos Vieu. Programa: Obras de George Gershwin, Piana-Manzi, Piazzolla, Mores-Discepolo, Schissi y Bollani. Teatro Coliseo, 13 de Mayo de 2017.
NUESTRA OPINION: EXCELENTE.


  Una nueva sorpresa dentro de esta etapa renovada con la que "Nuova Harmonia" ha encarado la programacion que integra su abono para la presente temporada, es la presencia del pianista, compositor y arreglador Italiano Stefano Bollani, quien tiene frondosos pergaminos, ya sea por colaboraciones con interpretes clasicos como Ntra. Sol Gabetta o Enrico Rava, o con populares como Chic Corea, Caetano Veloso, Pat Metheny o Leandro "Gato" Barbieri. Actuaciones de corte "Academicista", dirigido por personalidades de la talla de Mehta, Pappano, Chailly (y siguen las firmas), o bien presentaciones personales en donde hace gala de sus virtudes de compositor e improvisador. Toda esta gama de recursos fue vertida en el escenario del Coliseo y en todas emergio victorioso.

  El comienzo nos mostro al Bollani improvisador. Aqui tomo como base dos obras de Gershwin: "El Hombre que Yo Amo" y "Tengo Ritmo". Se lo vio disfrutar a pleno de su trabajo con un despliegue fisico y en el teclado envidiables , capaz de introducir en la segunda sones en paralelo de "El Manisero" que hizo brotarles sonrisas a los presentes.  Luego , los profesores de la Estable del Colon, dirigidos por Carlos Vieu (quien logro en cuarenta y ocho horas sortear con exito dos compromisos de exigencia), ofrecieron una interesante y colorida version de la "Obertura Cubana" del propio creador Norteamericano, para acometer luego junto a Bollani la "Rhapsody in Blue" en version "Jazzistica" muy vibrante, personal (sopresivamente omitio toda una frase, lo que hizo "transpirar" a Vieu y los musicos, quienes con mucha profesionalidad enlazaron los fragmentos sin "bache" alguno), pero completamente en estilo, aceptada por la concurrencia, la que le arranco el primer "bis" de la noche: una improvisacion "Jazzistica" sobre "Mattinatta" de Ruggiero Leoncavallo.

  La segunda parte se inicio con una version en arreglo de Diego Schissi y Orquestaciones de El mismo junto a Matias Scheines de "Milonga Triste" de Sebastian Piana y Homero Manzi a cargo de los Profesores de la Estable. Vieu logro expresar la melancolia de la pagina, bien graficada en el arreglo, para luego ya junto a Bollani y al propio Schissi ofrecer buenas versiones de "Libertango" de Astor Piazzolla y "Cafetin de Buenos Aires" de Enrique Santos Discepolo y Mariano Mores. Sobrevinieron luego  cinco temas de Schissi junto a Bollani y al Conjunto: "Astor de Pibe", "Cancion 4", "Latte 10", "Liquido 3" y "Tongo 6", con mucho de impronta del Argentino, a lo que gustoso Bollani se acoplo y aqui haciendo gala de su tecnica y su impronta popular. Tal vez lo mas aconsejable hubiese sido que toda la segunda parte fuera para los pianistas solamente, ya que con las improvisaciones primero de Bollani y luego de Schissi entre los numeros  junto a la Orquesta, la diferencia de resultados fue abismal, empero la experiencia en si fue muy enriquecedora, dada la categoria de los participantes y le entrega puesta por todos en el escenario.

    El cierre fue con humor y color, con un tema de Bollani: Una satira sobre el nombre de "El Barbero de Sevilla", a pleno Swing, que hizo aplaudir de pie al publico en la despedida.
                              
                                                                                  Donato Decina

miércoles, 10 de mayo de 2017

VIVALDI INOLVIDABLE

Mozarteum Argentino: Actuación de la Venice Barroque Orchestra, Violín Concertino: Giampiero Zanocco. Solistas: Romina Basso (Contralto), Gianpiero Zanocco-Giorgio Baldan (Violines), Massimo Raccanelli Zaborra-Federico Toffano (Violonchelos), Anna Fusek (Flauta Directa Sopranino). Programa integrado por obras de Antonio Vivaldi. Teatro Colón, 08 de Mayo de 2017.

NUESTRA OPINION: EXCELENTE.


  Para la mejor historia de los conciertos del Mozarteum. Tal el calibre de la presentación de estos extraordinarios interpretes que realizaron una exquisita interpretación de obras de Vivaldi, a tono con el revisionismo actual y que nos dejó con ganas de seguir escuchando mucho mas. De la Orquesta Venice Barroque solo se puede decir que es un organismo perfecto. Del Concertino (que además es un formidable solista), hasta el último de sus integrantes. De las interpretaciones, en cuanto al grupo Orquestal solo, todas a un “tempi” justo, chispeantes los allegros y los prestos, mas reflexivos pero para nada pesantes los andantes y los largos. Esto se puso de manifiesto con las magníficas interpretaciones de las Sinfonías en Sol Mayor RV 146 y RV 157, que están numeradas así en el catálogo de acuerdo a las fechas de las respectivas ubicaciones de los manuscritos, los que muchas veces se hallaron en lugares lejanos a Venecia, dado que el Compositor efectuaba giras con asiduidad y en el lugar de cada actuación quedaban allí. (Piénsese en que muchas obras se hallaron recién a comienzos del Siglo veinte).

 En cuanto a los Conciertos se escucharon tres. Dos para la formula Dos Violines y Dos Violonchelos y uno para Flauta Directa Sopranino. En el primero actuaron como solistas el Concertino Gianpiero Zanocco, dueño de pulcra y formidable técnica y el Guía de segundos violines Giorgio Baldan, el que si bien mostró un sonido un tanto menor al de su compañero, mantuvo el estilo, la cohesión de la obra y se cumplimentó con su Colega y la Orquesta  a la perfección. En el de Violonchelos actuaron los dos que integran el Grupo, Massimo Raccanelli Zaborra y Federico Toffano. Son Violonchelos a la usanza de época los que aquí en manos de estos dos músicos sonaron magníficos. En el largo tuvimos el momento “cumbre” de ambos, en donde desgranaron toda la pasión y la intensidad que esta música tiene. Y la sorpresa corrió en el de Flauta Directa Sopranino, en donde conocimos a Anna Fusek, la que además de integrar la fila de segundos violines, es una solista formidable de flauta. Los tres movimientos del célebre concierto RV443 tuvieron una interpretación decididamente “celestial”, cosechando la interprete una ovación de tal magnitud, que alcanzó a las recibidas por Romina Basso.

  Y hablando de la Mezzosoprano, su actuación fue creciendo en “voltaje”. Ya desde el Aria “In si torbida procela” de “Bajazet”, encontramos a una interprete de graves profundos, casi cavernosos. Dueña de un profundo conocimiento del estilo interpretativo, transmitió al público lo que el personaje expresa en escena. Su segunda intervención con “Gelido in ogni verna” de “Farnace”, la encontró mas asentada y adaptada a la sala del Colón y en “Rompo I ceppi” de “Orlando Furioso”, con la que culminó la primera parte del concierto, logró arrancarle al público la primera ovación genuina.  Al abordar “Cor mio che prigion sei” de “Atenaide”.lo hizo con una sala expectante que ya había disfrutado de la actuación de la flautista Fusek y un grupo ya cómodo en el escenario, con lo que también Basso comenzó a transitar con mayor seguridad aún su programa y tuvimos un fragmento vertido con mayúsculas. Otro momento magnífico llegó luego con “Vedro con mio diletto” de “Giustino”, donde la expresividad fue de excelencia y las ornamentaciones que el género permite lo fueron aún mas. El cierre formal del concierto fue con “Se lento ancora il fulmine” de “Agrippo”· Donde Basso trazó una cumbre que paradójicamente superaría luego en el bis, pero que aquí hasta el conjunto en el momento final tuvo una pasaje de lujo extremo, digno para un concierto de semejante calibre.

  El “bis” se hizo con “permiso” de Vivaldi, ya que Basso y el grupo entregaron una versión inolvidable de “Lascia qu’io pianga” de “Rinaldo” de “Häendel”, con una Basso en su máxima expresión, dueña de la escena, el estilo y de una extraordinaria flexibilidad vocal,  mas un grupo que se entregó de tal forma que hizo que el público tardara unos segundos en reaccionar frente a tanta belleza.

  Escuchamos, aprendimos, pensamos y nos deleitamos. Hacía falta algo mas?


Donato Decina

martes, 9 de mayo de 2017


CON MEDIOS NOBLES Y MUY BUEN GUSTO

Asociación Ensamble Lírico-Orquestal, apertura de la Temporada 2017. Opera: “El Barbero de Sevilla” (Opera Cómica en dos Actos, basada en la historia homónima de Beaumarchais). Música: Gioacchino Rossini. Interpretes: Enrique Gibert Mella (Fígaro), Fermín Prieto (Conde de Almaviva), Lídice Robinson (Rossina), Luciano Miotto (Doctor Bartolo), Felipe Cudina (Don Basilio), Alejandra Herrera (Berta), Alfredo González Reig (Fiorello),  Sección Masculina del Coral Ensamble, Director: Gustavo Codina. Grupo Instrumental del Ensamble Lírico Orquestal. Vestuario: Miguel Alejandro Flores. Escenografía: Nicolás Araniz. Iluminación: Gonzalo Berdes/Luís Boister. Puesta en Escena: Gonzalo Berdes. Dirección Musical: Javier Mas. Palacio “La Argentina”, 07 de Mayo de 2017.

NUESTRA OPINION: MUY BUENO.

  Esta querida Asociación presentó su nueva temporada en el año de su decimoquinto aniversario. En una simpática “Previa” al estreno, Cecilia Layseca y Gustavo Codina anunciaron los planes para este año (los informaremos en el costado derecho de esta página) , para luego dar paso a Javier Mas (Concertador) y Gonzalo Berdes (Regiseur), los que explicaron cómo sería la realización tanto desde lo visual como lo musical. Visto a la distancia, una audacia teniendo en cuenta los pocos minutos que restaban para salir a escena, cuando mas hacen falta en camarines ya sea por detalles para ajustar o consultas sobre pasajes de la obra. Visto el espectáculo, no cabe duda que estaba todo muy bien ajustado y que la coherencia, el buen gusto y el estilo Rossiniano fueron fielmente vertidos en la escena.

  La puesta fue hecha al mejor estilo de las giras que muchos grupos líricos realizaban por el interior del país a comienzos del siglo pasado, cuando se presentaban mayoritariamente en los salones de las sociedades de socorros mutuos (Generalmente la Italiana o la Española) que existen aún en las pequeñas ciudades de Ntro. interior. Adaptación de la partitura (hecha por el propio Director) a un grupo camarístico de 10 instrumentistas, la que resultó a todas luces funcional a la acústica del Palacio “La Argentina”, muy bien el volumen sonoro que en ningún momento conspiró contra los cantantes y, sobre todo, una fidelidad total a Rossini. El conjunto sería chico, pero la entrega fue total y el resultado final ampliamente satisfactorio. La Puesta de Gonzalo Berdes fue muy práctica, ayudada por la funcionalidad de los elementos escénicos aportados por Nicolás Araniz. Otro punto fuerte fue la muy buena iluminación que el Director de Escena realizó en conjunto con Luís Boister, lo que ayudo a que el muy correcto vestuario de época de Miguel Alejandro Flores realzara aún más.

  En lo vocal, la sección masculina del Coral Ensamble tuvo un desempeño sobresaliente. Ajustado, con virtudes actorales para la comedia y siempre prestos para el juego escénico. Enrique Gibert Mella fue un Fígaro de lujo. Presencia, dotes para la comedia, hasta para el “morcilleo”, para lo cual contó con las complicidades fundamentales de Fermín Prieto, con un Conde de Almaviva formidable desde lo actoral y muy sólido en lo vocal y un especialista como Luciano Miotto que “se comió” la escena con un Bartolo de inolvidable factura.
Lidice Robinson cuenta con un medio vocal muy robusto.  Aún así,  se las ingenió para trazar a una sufrida y anhelante Rossina.  Felipe Cudina fue un magnífico Basilio con una “Calumnia”  vertida de manera maravillosa. Y tanto Alejandra Herrera (Berta) Como Alfredo González Reig (Fiorello), aportaron simpatía y corrección en sus breves intervenciones.

  Recomiendo fervientemente, el que concurran a verla. No solo se divertirán con total seguridad, sino que también saldrán plenamente satisfechos y le pondrán el hombro a un magnífico emprendimiento


Donato Decina
UNA VEZ MAS UN ESTUPENDO TRABAJO

Orquesta Sinfónica Juvenil “Libertador General San Martín”, Director: Mario Benzecry. Solista: Rafael Gintoli (Violín). Programa: Héctor Yomha: Vals Op. 50 (Estreno Mundial), Camile Saint-Säens: “Phaeton” (Poema Sinfónico),  Ernest Chausson: “Poema” Para Violín y Orquesta, Georges Bizet: Suite Nº 1 de la Opera “Carmen”, Maurice Ravel: “Rapsodia Española”.CCK (Sala Sinfónica, 07 de Mayo de 2017)

   Nuestra opinión: Muy Bueno.

  Si hay algo que debemos saber, es que es casi seguro que al menos una vez al mes hay que pegarse un “madrugón Dominguero” para que a las 11,30 en punto estemos sentados en la platea de la Sala Sinfónica del CCK y observemos la primera salida de Mario Benzecry al escenario para comentar las obras que van a escucharse y luego si, salir nuevamente  para comenzar su faena. Faena esta, que en esta ocasión nos deparó nuevas y gratas sorpresas. La Primera, un estreno Argentino: El Vals Op. 50 de Héctor Yomha, el que habida cuenta de integrar un programa dedicado a la música francesa, encajó a la perfección, ya que se trata de una composición muy tonal, sí, pero de notable influencia “Stravinskiana”, ya que en muchos aspectos se la puede emparentar con los valses de “Petrouchka”, por lo que el resultado es una composición muy simpática, grata de escuchar y digna de una rápida y nueva reprogramación.

  Los mas increíble de la mañana ha sido la espectacular versión escuchada del Poema Sinfónico “Phaeton” de Camille Saint-Säens. Ajuste, precisión, colorido, brillo sonoro, para ilustrarnos una historia antigua con cabida al día de hoy (El hijo bastardo de Helios [Dios del Sol] quien desea conducir el Carro de Fuego de su padre, con el consiguiente accidente fatal que lo lleva a la tumba [¿Se les podría decir a los oyentes mas jóvenes que traza un paralelo con las “picadas” de hoy?]). Benzecry con “su” Orquesta, se superó a sí mismo con respecto a la versión que años atrás hiciera con la Sinfónica Nacional en el Auditorio de Belgrano. Estas dos obras, valieron la mañana por si solas. Hubo mucho mas.

  Junto a Rafael Gintoli, realizaron una correcta versión del “Poema” para Violín y Orquesta de Ernst Chausson, hubo conexión, un muy pulcro acompañamiento orquestal y un Gintoli transmitiendo toda su sabiduría a estos jóvenes. Poco importan las imprecisiones que pudieron haberse escuchado, con el ejemplo de entrega permanente es mucho mas que suficiente.

  La Segunda parte nos deparó una muy buena versión de la Suite Nº 1 de “Carmen” de Bizet con las dosis exactas de ajuste, profundidad, brillo, colorido y la entrega total de estos jóvenes. Y el cierre con una correctísima versión de “Rapsodia Española” de Ravel donde, reitero, se puede perdonar alguna entrada a destiempo o un pequeño desacople, cuando la esencia y el clima de la obra fueron logrados por completo. Tendrán siempre en esta página, las fechas de concierto. Vale la pena que los escuchen.


  Donato Decina

domingo, 7 de mayo de 2017

EL REEMPLAZO NUESTRO DE CADA DIA

Orquesta Filarmónica de Buenos Aires, Director: Enrique Arturo Diemecke. Solista: Angel Romero (Guitarra). Programa: Manuel de Falla: Danza Ritual del Fuego (de “El Amor Brujo”). Antonio Vivaldi: Concierto para Guitarra y Orquesta en Do mayor, Rv. 93 (transcripción del original para Mandolina y cuerdas a la usanza de la época). Maurice Ravel: “Alborada del Gracioso”, “Rapsodia Española”, “Pavana para una Infanta Difunta”, “Bolero”. Teatro Colón, 04 de Mayo de 2017.
NUESTRA OPINION:REGULAR

  La Orquesta entrando al escenario y  “en Off” una voz que pide atención y dice al público “El Teatro Colón informa que en el día de la fecha se interpretará el Concierto para Guitarra y Orquesta de Antonio Vivaldi en reemplazo del Concierto para Guitarra y Orquesta de Lalo Schiffrin”. Un terrible murmullo corrió por toda la sala, casi como pensando: “Otra vez……”. Sí, otra vez reemplazo. Como en “Adriana Lecouvreur”, como en la puesta de Sofía Coppola, como habrá que pensar que remplazará a “Tres Hermanas” de Peter Eötvos,  o como se recompone el “Andrea Chenier”. Ahora le tocó el turno a la Filarmónica. Está el solista,  la Orquesta y sin embargo Diemecke sale a enfrentar al público para comentar las obras (Además ninguna de las que se escucharían estaban comentadas en el programa de mano) y manifiesta que el material de orquesta del Concierto de Schffrin “llegó mal compaginado y no hubo tiempo de corregir el error, ya que encima estuvo de por medio el feriado del Primero de Mayo. Por suerte se contó con la comprensión y el apoyo de Angel Romero, quien ofreció hacer el Vivaldi que tiene en repertorio y se comprometió a regresar el año próximo para hacer el de Schiffrin que está a El dedicado,  dentro de un festival a realizarse” (¿Será que se piensa homenajear a Ntro. Compatriota quien, si no me equivoco, el próximo año cumpliría entonces noventa años?).  Como quiera que sea, una vez mas, Esta, al menos, “desprolijidad”, no hizo mas que hacer reaccionar mal a la concurrencia y si se pensaba que la Filarmónica estaba al margen  del resto de problemas del teatro, pues evidentemente  no. El reemplazo ofrecido fue un breve concierto compuesto por Vivaldi originalmente para Mandolina  y Orquesta de Cuerdas, del que una transcripción para Guitarra y Cuerdas de la Orquesta moderna circula por los medios musicales desde muchísimo tiempo atrás. La duración promedio ronda los quince minutos, muchísimo menos que el de Schiffrin o el de “Aranjuez” de Joaquín Rodrigo. Casi se puede afirmar que el solista ni se despeinó en la interpretación, la que encima debió reiniciarse “da capo” por problemas en el equipo de amplificación de la guitarra. Sonó a muy poco y, mas allá del buen humor con el que Romero intentó distender a la concurrencia, hasta resultó poco el bis elegido, una composición dedicada por su padre a su madre, una “Fantasía Cubana”, la que exige al solista la dificultad de hacer sonar como una Gaita al instrumento, pues en ese pasaje está identificado las simpatías que por ese instrumento la Sra. De Romero tenía.
                                El resto del programa estaba armado “a la Española”, con la Danza del Fuego de “El Amor Brujo” de Falla en una buena versión, para completar la segunda parte con una serie de obras de Ravel de inspiración hispana, que ya habían sido abordadas así por Diemecke en el año2006, en el que fue por entonces el concierto conmemorativo de los 60 años de la creación de la Orquesta, en donde los instrumentistas de mayor antigüedad por aquellos años recibieron medallas conmemorativas acuñadas con el Zinc de las Chapas Originales que cubrían los techos del Colón. Mas allá de esta repetición de programación, es justo decir que las obras sonaron con el ajuste y compromiso de siempre pero en definitiva,  sin alcanzar a disimular el malestar que lo acontecido en la primera parte produjo.


Donato Decina

sábado, 6 de mayo de 2017

PARA CONOCERLA, ¿Y LUEGO?

Opera de Cámara del Teatro Colón: “La Grotta di Trofonio”, Opera en dos actos con música de Antonio Salieri y Libreto de Giovanni Batista Casti, basada en su obra homónima. Interpretes: Luciano Miotto (Trofonio), Walter Schuarz (Aristone), Victoria Gaeta (Dori), Trinidad Goyeneche (Ofelia), Agustín Gomez (Artemidoro), Mariano Fernández Bustinza (Plistene) y actores figurantes. Escenografía: Gastón Joubert, Proyecciones: Natalio Ríos, Vestuario: Isabel Gual, Iluminación: Ruben Conde, Orquesta Dirigida por Martín Sotelo (Continuo: Iván Rutkauskas), Puesta en Escena: Diego Cosín. Teatro 25 de Mayo, función del 03/05/17.
NUESTRA OPINION:BUENA
  No resistió el paso del tiempo. Esa es la razón fundamental por la que solo ahora, la Opera de Cámara del Teatro Colón   (En su misión de dar a conocer obras poco difundidas u olvidadas, lo cuál comparto plenamente), rescata este  título del antagonista de Mozart. Después de haber tenido la fortuna de presenciar y escuchar su “Falstaff” hace unos pocos años atrás, esta “Grotta” (musicalmente hablando) es una obra infinitamente menor. Con todo es muy loable el esfuerzo realizado, a partir de un enfoque “aggiornado” que Diego Cosín le imprimió a este trabajo, lo que hizo que no se cayera en un temido naufragio. Es una comedia sencilla y sin pretensiones, la que podrá haber entretenido al público en la época de su estreno, pero que para hoy, salvo el remate de situaciones justamente provocadas por esa actualización escénica, haga que las carcajadas no sean fáciles. El argumento es sencillo, Aristone tiene por hijas a Dori y Ofelia, la primera muy “Pizpireta”, la segunda formal y “filósofa”. Tienen en sus respectivos novios, Artemidoro y Plistene a sus “almas Gemelas”. Una fortuita excursión de ellos por la playa, deriva en un encuentro con Trofonio, un mago, quien vive en una gruta allí situada. El ingresar por una de sus aberturas y el salir por la otra, hará que luego de inhalar el vapor que se desprende de una sustancia creada por el mago les transmute la personalidad a ambos. Uno tomará la del otro y viceversa. Las jóvenes y el padre de ambas entraran en desesperación y los matrimonios de ambas estarán en duda, ellos mismos no entienden de donde vienen al asumir las nuevas personalidades, una nueva pasada por la Gruta hará que vuelvan a la normalidad, pero para ese entonces serán las hermanas las que ahora vivan la misma situación. Solo el Padre al encontrarse con el alquimista comprende lo sucedido y logra del mago que haga volver las cosas a su cauce, con el consecuente final feliz.

  Diego Cosin resolvió con recursos efectivos el movimiento escénico. Pudo extraer lo mejor de la actuación de los interpretes, moverlos de manera inteligente por el escenario y hacer que el espectáculo transcurra de la manera mas ágil posible. Para ello contó con una escenografía muy práctica de Gastón Joubert, apoyada también por correctas proyecciones de fondo de Natalio Ríos (aunque debemos pedir por favor que no se insista con la proyección del avión de propaganda de fondo, ya es como el tercer espectáculo que lo aplica). Muy bueno y práctico el vestuario diseñado por Isabel Gual (justo para rápidos cambios de escena).

  En lo vocal, Walter Schuarz tuvo un desempeño sobresaliente como Aristone (padre de las jovenes), muy bien caracterizado, excelente actor y parejo vocalmente de punta a punta. Victoria Gaeta, sacó provecho de todas sus cualidades para trazar una estupenda Dori y llevarla mas allá de lo que la partitura realmente daba. Luciano Miotto compuso a Trofonio de manera correcta y con sobrado oficio. Trinidad Goyeneche tuvo mas encanto como la Filósofa que como la Pizpireta. Mariano Fernández Bustinza sacó provecho del rol de Plistene redondeando una buena actuación y Agustín Gómez como Artemidoro se mostró como un valor interesante al que lo deberemos apreciar en roles de mayor valía.

  El grupo orquestal bajo la Dirección de Martín Sotelo, tuvo en Iván Rutkauskas a un excelente continuo que dio las apoyaturas justas en cada situación, solo que a mi entender el déficit vino por el lado de algunos “tempi” demasiado lentos, con lo que muchos baches que la obra tiene, quedaron aun mas expuestos.

  Fue interesante conocer esta obra y saber de que se trata, pero el paso del tiempo ha hecho de las suyas, ¿habrá alguna nueva vez?

 

Donato Decina
FASCINANTE, INOLVIDABLE


“Museo de Arte Hispanoamericano Isaac Fernández Blanco”: Actuación de Francesca Dego (Violín). Concierto realizado con instrumentos pertenecientes a la colección Fernández Blanco, con introducciones previas a cargo de Pablo Saraví (Curador de la Colección). Programa: Eugene Ysaye: Sonata Nº 2 (Con Violín Santo Serafín, Circa 1730). Alfred Schnittke: “A Paganini” (Con Violín Guadagnini del Gesu, Circa 1730-1750). Johann Sebastian Bach: Partita Nº 4 (Con Violín Guarnieri del Gesu, 1750). Palacio Noel 30/04/17.
NUESTRA OPINION: EXCELENTE.

    Salí decididamente embelezado ante tanta excelencia. No me cabe otro calificativo ante tamaña demostración que Francesca Dego brindó a los privilegiados 150 asistentes que colmamos la sala principal del Palacio Noel. Esta joven y talentosa interprete Italiana arribó menos de un día antes procedente de Lima tras haber interpretado la noche anterior a su viaje el Concierto de Brahms junto al gran maestro Chileno Maximiano Valdés, y cuando se produjo Ntro. ingreso a la sala principal, estaba terminando de familiarizarse con los instrumentos sobre los que iba a desgranar toda la música. Fantásticas en todo sentido fueron también las explicaciones brindadas por Pablo Saraví (Curador de la colección de instrumentos), no solo de cada uno de ellos, sino también de las obras a abordarse y el porqué de  la elección de cada violín para cada una de ellas. Es impensado para muchos el valor patrimonial que estos instrumentos tienen. Para quienes no lo saben, se trata de los violines que estaban en exhibición hasta no hace mucho tiempo en vitrinas ubicadas a los costados del Foyer del Teatro Colón. El Museo Fernández Blanco los envió en comodato allí. Pablo Saraví, concertino de la Filarmónica  e historiador del instrumento se dio cuenta de ello. Para muchos, dado el diseño de los mismos, se trataban de unos “Stradivarius”. La ayuda brindada por el Luthier Argentino Horacio Piñero (actualmente radicado en Estados Unidos), posibilitó la identificación plena de cada uno de ellos, su fecha de fabricación aproximada, unido a la documentación que quedó archivada en los registros de Fernández Blanco, acerca de las fechas aproximadas de adquisición.

  Y es así que en un San Serafín, presuntamente fabricado entre los años 1730 a 1750, Francesca Dego acometió la Sonata para Violín Nº 2 de Eugene Ysaye, con quién Don Isaac Fernández Blanco desarrollara estudios del instrumento. ¿Los habrá hecho con el utilizado para esta obra?.  Sea como fuese, la riqueza y transparencia del sonido que de allí emanaban, la técnica impecable y las cadencias exhibidas con plena seguridad, hicieron de esa interpretación un comienzo de velada inmejorable.

  Una característica que Saraví destacó del Violín Guadagnini del Gesu, con el que Dego interpretaría “A Paganini” del Ruso Alfred Schnittke, es la flexibilidad y la reacción formidable que ese instrumento tiene ante la exigencia del intérprete. Pudimos comprobarlo con creces. La endiablada escritura, los pasajes de bravura y los momentos de exigencia virtuosa, posibilitaron que ese instrumento en manos de Dego sonara decididamente “Celestial”. La “limpieza” de la interpretación y la respuesta del instrumento, hicieron estallar al público en una ovación inolvidable.

  Y el plato fuerte fue la Partita Nº 4 de Bach, vertida en un Guarnieri del Gesu de 1750, en el que la exquisita interprete Italiana se “floreó”, haciendo que el público se rinda ante su creación y que la sala del museo se convirtiera en una verdadera “Caldera Humana”,  para que Dego “bisara” algo que no podía faltar. Paganini y su célebre tema del que muchos otros compositores (con Rachmaninoff a la cabeza), efectuaron innumerables variaciones. Y no hizo falta nada mas. Todo estaba dicho.


Donato Decina

lunes, 1 de mayo de 2017

¡BIENVENIDA!


Teatro Colón (Temporada 2017), Opera: “La Prohibición de Amar”, Opera Cómica en dos actos con libreto y música de Richard Wagner, basada en “Medida por Medida” de William Shakespeare. Interpretes: Lise Davidsen (Isabella), María Hinojosa (Dorella), Peter Lodahl (Luzio), Christian Hübner (Brighella),Hernán Iturralde (Friederich), Carlos Ullán (Claudio), Sergio Spina (Antonio), Fernando Chalabe (Pontio Pilato), Norberto Marcos (Angelo), Emiliano Bulacios (Danieli), Marisú Pavón (Mariana). Coro Estable del Teatro Colón, Director: Miguel Martínez. Escenografia y Vestuario: Steffen Aarfing. Iluminación: Bruno Poet. Proyecciones: Luke Halls. Coreografía: Signe Fabricius. Orquesta Estable del Teatro Colón, Director: Oliver Von Dohnanyi. Puesta en Escena: Kasper Holten. Co-Producción entre los Teatros Real de Madrid, Royal Opera House (Covent Garden) de Londres y Colón de Buenos Aires. Función del 28 de Abril de 2017.
NUESTRA OPINION:MUY BUENA

  Tal vez el “guiño” mas complice que el Regisseur Kasper Holten le haga al público es el del comienzo, en donde por arte de la tecnología actual, una foto de Wagner cobra vida y menea su cabeza en forma negativa como una especie de “reto” ante la travesura que se va a consumar, cuál es  el representar “La Prohibición de Amar”, cuando El dispuso, luego de su estreno fallido, la “prohibición” de que se volviera a representar. Luego ese retrato “sonreirá” a la Orquesta por el nivel de interpretación de la “Obertura” y guiñará ojos al público como expresando que no está del todo mal lo que se escuchaba. Y decididamente fue así, a partir de  la sólida concertación de Oliver Von Dohnanyi, portador de ilustre apellido (¡Que venga seguido por favor!), con un ida y vuelta permanente con el palco escénico y un rendimiento superlativo de la Estable, afiatada, ajustada y afinada.

    La idea básica de la puesta es,  dado que Wagner sitúa en Palermo (Sicilia) la acción, trasladar la misma al día de hoy, por lo que las escenas principales transcurren en la “Zona Roja”, lo que hace mas entendible la “prohibición” que el Gobernador Friederich realiza en el sentido de cancelar los festejos de Carnaval, como extender la misma a la consumación de “deseos carnales”. Tanto va el cántaro a la fuente que el mismo intentará “morder la manzana”, cuando piensa en corromper a Isabella, una monja de clausura quién va al tribunal que El mismo preside (¿suma del poder público, como se decía por estas latitudes a comienzos del siglo diecinueve?) a pedir clemencia por la vida de su hermano Claudio, el que fue pescado “In fraganti” al intentar consumar con Dorella el objetivo, siendo detenido por Brighella, el infaltable fiel ladero del perverso gobernador. Lo que Wagner jamás pensó es que le daría a la ópera una adelanto en faz cómica de lo que Victorien Sardou llevara al drama con “La Tosca” y por la que Illica y Giacosa le proveyeran a Puccini, el que acaso sea su drama mas tenso de la ópera con toda la trama de corrupción, escatología y deseos no correspondidos, la que acá se lleva a cabo mediante un ardid por el cuál Mariana (ex Esposa abandonada por el Gobernador, devenida en novicia y compañera de Claustro de Isabella) tomará el lugar de la religiosa y será quien consume la aventura. El Gobernador, por supuesto,  será descubierto y sin mas remedio, se ve obligado a perdonar a todos.  Los desplazamientos, escénicos fueron impecables, lo mismo que el marco de una escenografía polifuncional y muy efectiva de Steffen Aarfing, realzada por una magnífica iluminación de Bruno Poet, reforzada con proyecciones muy efectivas de Luke Halls. En cuanto a la obra en sí, no cabe duda alguna que es un ensayo, una aproximación al género, de un compositor que por ese entonces estaba en la búsqueda de su propio estilo, el que como sabemos, solo irrumpirá a partir de “El Holandés Errante”,   y es por ello que las óperas que se representan en su “santuario personal” de Bayeruth, lo son a partir de este título. Es innegable que tiene, fundamentalmente en el primer acto “baches” casi insalvables que lo único que hacen es retrasar la acción de manera innecesaria y que acaso haya sido esa, la que provocó la reacción inicial negativa del público que asistió a la única representación de ese entonces, como también que aquí, nadie se animó a “pasar tijera” en algunos diálogos excesivamente largos. Es obvio también  que lo que hay son fuertes influencias marcadas por los compositores entonces en boga y, sin negar que la línea Bellini-Donizetti aparece en muchos momentos, también la línea Mozart, Von Weber y hasta Schubert, lo está en mayor medida y es a partir de allí en donde mas claramente el compositor abrevó hasta lograr su propio estilo.  Sea como fuere, el producto final presentado fue sumamente digno y es por ello que el público del Colón lo terminó aceptando de buena manera. En lo vocal, la actuación mas descollante le cupo a Lise Davidsen, una soprano danesa dueña de sólidos recursos vocales y actorales a la que ya quisiéramos escucharle al menos una “Senta”. Junto a Ella, Hernán Iturralde como el corrupto “Friederich” descolló en Voz y actuación. Otro tanto le cabe a Christian Hübner como “Brighella” el ladero del Gobernador (casi un gemelo del Spoletta Pucciniano), el que termina enamorándose de Dorella. Marisú Pavón trazó una maravillosa Mariana. María Hinojosa, quién viniera al Colón junto al conjunto que ofreciera la recordada “Pasión Según San Marcos de Golijov”, aportó frescura, buen canto y mucho mas que una agraciada figura. Sergio Spina, imponente como siempre. Emiliano Bulacios, en la que ha sido a mi juicio, su mas impecable actuación en el Teatro Colón, dando vida a Danieli, el socio de Antonio, al igual que Norberto Marcos como Angelo devenido en “dueño” de la “Zona Roja”. Fernando Chalabe en un desopilante Pontio Pilato (homónimo del bíblico) y correctas las intervenciones de Carlos Ullán como el “condenado” Claudio y Peter Lodahl como Luzio. El Coro Estable, lució de manera muy solida, en las grandes escenas de conjunto, prólogo de las que vendrán a partir de “Rienzi” en adelante.

  El Colón ha sabido cumplir con su cometido de presentar la novedad en medio de un abono de ópera. Es su finalidad y está bien que así sea, independientemente de la cantidad de títulos que se ofrezcan. Si hemos tenido polémicos estrenos como “Calígula” de Glannert, está bien el poder conocer una obra de un incuestionable como Wagner. Bienvenido sea ello.


Donato Decina
UNA PRESENTACION FORMIDABLE

Orquesta Filarmónica de Buenos Aires, Cuarto Concierto de Abono, Director: Mario Perusso. Solistas: Diana Damrau (Soprano), Nicolás Testé (Bajo). Programa: Obras de Rossini, Meyerbeer, Gounod, Verdi, Gomes, Bellini, Ponchielli, Bernstein, Gerswin. Teatro Colón, 27 de Mayo de 2017.

NUESTRA OPINION: EXCELENTE.

  Si bien puede ser discutible la decisión tomada en ese entonces en tándem por Darío Lopérfido (en ese tiempo Director Artístico del Colón) y Enrique Arturo Diemecke (por aquel momento tan solo Director Musical de la Filarmónica de Buenos Aires) de incluir en el abono de conciertos este recital de Diana Damrau y Nicolás Testé por considerarlo el ámbito mas apropiado para hacerlo, lo cierto es que se trató de uno de los mejores recitales de canto en mucho tiempo, en donde cada cual puso en el escenario todo lo mejor de sí mismo sin guardarse absolutamente nada, con una orquesta que demostró porque hoy es la Nº 1 del País y capaz de pelearle en el mano a mano a las mejores de Chile,  Brasil, México y España para definir cual es la mejor Iberoamericana, a punto de preguntarme que sucedería si en la temporada operística bajase al menos una vez al año para la concertación de algún título. Seguramente la respuesta sería con la misma excelencia con la que acompañó este recital, que al fin y al cabo, es la manera exacta de definir a esta presentación dentro del presente  ciclo de abono.

  Una sala repleta de público ávido de escuchar a estas dos personalidades. Damrau no necesita presentación alguna. Testé es un valor que ha sabido insertarse en las mejores programaciones Europeas y Norteamericanas. Fue una de las tantas noches en las que en todas las ubicaciones del teatro se “pasó lísta” para saber si alguno cometió la “osadía” de faltar. Otro tanto cabe para contabilizar a los colegas de la crítica. Si sumamos a lo que cubren solamente conciertos, con lo hacen solo en  ópera, es muy probable que la Filarmónica haya batido un record de acreditados. En buena hora que haya sido y vaya Ntro. Agradecimiento a los Directivos del Teatro, como a Hugo García (Jefe de Prensa) y su Equipo, para que pudieran asistir la mayor cantidad de cronistas posibles. Hubo un solo punto un tanto negativo, ya que se decidió reemplazar un fragmento de “Hamlet” de Thomas a cargo de Testé por la versión original en francés del aria de Felipe II del “Don Carlos” Verdiano, en la que probablemente haya sido la primera interpretación así en la historia de la Sala, lo que no se consignó en un “suelto” que se entregó junto al programa de mano, el que si informó en cambio que reemplazaba el Aria de Margarita de Fausto por “Ombre Legere”   de “Dinorah” de Meyerbeer. Algo falló a la hora de mandar a la imprenta dicho “suelto” y solo los conocedores nos dimos cuenta de la inclusión del fragmento Verdiano ni bien arrancó la Orquesta.


  La velada arrancó con una simpática versión de la Obertura de “La Gazza Ladra” de Rossini, en donde Perusso se floreó manteniendo pulso firme con una Orquesta ajustadísima, dando por resultado una versión muy buena.
   La gran Soprano Alemana ingresó al escenario envuelta en una sostenida ovación que le impactó mucho. Muy emocionada entonó  y actuó “Una Voce poco fa”, con maravillosa gracia, mostrando un registro sin fisuras y  estableciendo un “feeling” magistral con la concurrencia. Testé, tal vez muy tenso por actuar en una sala de semejantes dimensiones, fue soltándose de a poco, acometiendo con “La Calumnia”, en una muy pulcra versión. Se pasó luego a Meyerbeer (Bienvenida su programación, es muy poco lo que se escucha de El por estas latitudes) y entonces que pudimos apreciar una fantástica versión de ”Nobles Seigneurs” que el personaje de Urbain entona en “Los Hugonotes”, con otra fantástica intervención de Damrau,  y a un Testé mas descontracturado cantando el Aria de Marcel “Pif,  Paf” del mismo título. “La Orquesta tuvo otro momento de lucimiento en algunas danzas integrantes del Ballet “La Noche de Walpurgis” de “Fausto” de Gounod, con maravilloso ajuste, para luego el citado fragmento de “Don Carlos” que arrancó la primera ovación para Testé, que la interpretó de manera formidable, con una Filarmónica que sonó decididamente “Celestial”, sumada al impresionante solo inicial de Carlos Nozzi en Violoncello. Decididamente la primera “cumbre” de la noche. La primera parte cerró con “Amour Ranime mon Courage” de “Romeo y Julieta” de Gounod, dejándome la sensación de que sería muy bueno convocar a Damrau para el mencionado título y al mas breve plazo posible, teniendo en Testé a un excelente “Frere Laurence”. Con un buen tenor y un par de buenos barítonos (que los hay) para “Tybalt” y “Mercutio”, se tendría una excelente ópera a programar.

  La segunda parte arrancó un una correcta “Bacanal” de Sanson y Dalila” de Saint Säens, a la que no le hubiera venido nada mal un “tempi” un tanto mas dinámico, sin perjuicio de que lo que se escuchó fue decididamente bueno. Luego se continuó con la ya citada “Ombre Legere”, en la que la Soprano alemana  “descolló”, seguida por Testé en una acertada inclusión de “Di Sposo, Di Padre” de “Salvador Rosa” de Antonio Carlos Gomes, que arrancó otra ovación sostenida del público. La temperatura del recital iba en franco aumento. Fue Damrau quien continuó con el Recitativo, Aria y Cabaletta de Elvira “O Rendetimi la Speme”, “Qui la Voce Sua Soave”, “Vien’ Diletto” de “I Puritani” de Bellini, que dejó a la interprete con el público “rendido” ante Ella, para luego apreciar a Testé en un muy buen fragmento de “La Giconda de Ponchielli”, el aria “Si, Morir Ella De”, en donde mostró toda la atribulación del personaje, frente a  la infidelidad de “Laura” su esposa. Una correcta versión de la Obertura de “Candide” de Leonard Bernstein, fue prólogo al cierre “formal” de la noche con el dúo de amor de “Porgy and Bess” de Gershwin. Hubo bises, claro, pero el mejor fue el de cierre, con una interpretación conjunta de “Somewere” de “West Side Story” de Bernstein que hizo literalmente “estallar” a la concurrencia, premiando a dos magníficos interpretes que vinieron en sus mejores momentos personales. A una orquesta que mostró su versatilidad de manera formidable,  y a un  Director de sobrado oficio, el que con los ensayos suficientes logró que todo se recibiera a la perfección.


Donato Decina